El libro no recomendado: 100 ideas. (Mario Bunge)

Al sentarse en una mesa de café con varias personas uno puede suponer que se tratarán temáticas diversas con mayores o menores grados de profundidad. La obra de Bunge podría catalogarse como cien ideas referidas en el ámbito de esa mesa de café. En primer lugar porque si el autor fuera el señor ignoto, quizá el libro jamás hubiese visto la luz. En segundo lugar porque la trayectoria del autor hace suponer que en sus ideas hay una línea de análisis que requiere la base de argumentos contundentes. Pero el lector atravesará las páginas sin que esto suceda nunca y encontrará críticas muy duras que se expresan con la liviandad propia de un café y que tienen como objetivo disparar al lector en direcciones de pensamiento nuevas y diferentes pero sin dar las explicaciones mínimas que lo fundamenten. Así, Bunge acusa a Sartre de plagiar a Heidegger, a éste lo tilda de nazi (entre otras cosas), a Freud lo encierra en la bolsa de los charlatanes y al psicoanálisis lo cataloga de pseudociencia. Sabemos que el autor tiene razones y argumentos de sobra para decir todo lo que dice, pero se olvida de mencionarlos, de explicar, de referir (ni siquiera a sus obras en las que toca esos puntos en profundidad) y de citar; y esto convierte su obra en solo una opinión que no tiene solidez de base para llegar al ensayo ni la exposición académica para un informe, monografía o tesis. “100 ideas” de Bunge es nada más que eso: cien ideas de una persona que se anima a compliarlas sin tener la necesidad de profundizar, defender o argumentar lo que se dice. No me sentaría en una mesa a escuchar estas opiniones. Tampoco leería este libro para conocerlas. Esperaba mucho más de un pensador tan admirable.

4 Replies to “El libro no recomendado: 100 ideas. (Mario Bunge)”

  1. Googleando “mario bunge” me encontré con tu blog, y encontré también algo que me resultó interesante en “100 ideas” , y es la discusión sobre el fútbol. Puede verse algo de esto en https://impreso.milenio.com/node/8673522
    Tiene observaciones que me han gustado, y que no son comunes.
    Con eso me bastó para intentar conseguirme el libro, cosa que logré.
    Gracias, tú lo “desrecomendabas” y a mí me encantó.

    Saludos

    1. Me alegro que te haya gustado y lo hayas compartido con nosotros. Esto hace que los lectores sepan que hay otras “lecturas”. Estoy de acuerdo en que tiene punto de vistas que no son comunes y admiro mucho a Bunge, pero la liviandad (en este libro en particular) con la que realiza sus acusaciones y afirmaciones hace que tome cierta distancia. Es demasiado arriesgado acusar a alguien de nazi o de charlatán sin ni siquiera remitir un texto en el que se base o desarrollar un razonamiento que justifique esas ideas. Gracias por comentar.

  2. nene, el libro apunta justamente a que se abra una discusión sobre los temas propuestos, toca tantos temas que se necesitarían volúmenes completos al estilo enciclopedia británica para desarrollarlos como a vos te gustaría. si no existieran libros con “liviandad” jamas nadie se interesaría por algunos de estos temas. aplaudo que un tipo como Bunge se baje para diseminar semillitas de curiosidad. si no fuera así deberíamos renegar incluso de los libritos para niños.. solo tendríamos libros para mentes formadas que terminaría formando una paradoja: hay que saltear el inicio?. de todos modos todos los temas que trata bunge en este librito con “liviandad” los tiene desarrollados en otros y bien detallados, asi que de ese modo no incurre en el error que le achacas. como mucho el lector se sentirá inducido a leer otros ensayos de bunge para entender la postura…¿no es bueno?

    1. Juan: lee la respuesta al comentario 1 donde hablo precisamente de eso. Barylko, Carpio, Grüm, Covey, Fromm, Camus, Sartre, Sábato y una larga lista de escritores tratan temas con liviandad para que pueda leerlos cualquiera (lo cual es un alivio por lo menos para mí) pero, por regla general, cuando hacen una acusación contra alguien o tocan un tema controvertido citan la obra o el pasaje de donde lo sacaron o bien desarrollan por qué lo sostienen.
      Si yo dijera que Juan se gana la vida deshonestamente, que le robó ideas a alguien o que apoyó y partició activamente en la dictadura, entonces, mínimamente, debería decir por qué lo digo o de dónde lo saqué. Estoy acusando a alguien. Y no está diciendo que Marcelo se robó una mandarina de la vecina. Está diciendo que Heidegger era nazi, que Sartre era un plagiador y que Freud es un charlatán. No significa que no lo sean, significa que es muy delicado acusar así a alguien sin decir por qué ni de dónde lo saca.
      Con respecto a que desarrolla esos temas en otros libros lo comparto con vos, estoy de acuerdo, sé positivamente que es así y lo expreso en el mismto texto, pero nunca dice en “100 ideas” ni siquiera dónde los trató.
      Con respecto a la curiosidad que despierta para leer otras cosas también comparto con vos, aunque (para mí gusto) es demasiado liviano. Esperaba en un libro así un poco más de vuelo. Pero, claro, esto ya es completamente subjetivo. Saludos y gracias por compartir

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