Elementary y el verdadero Sherlock Holmes

El primer capítulo de Elementary es tan decepcionante como las películas de Sherlock Holmes protagonazidas por Robert Downey Junior y Jude Law, pero por motivos diferentes. Utilizar los personajes históricos para una interpretación libre funcionó mucho mejor en Dr. House que en esta versión contemporánea del detective inglés. Por empezar, Watson es mujer. Esto, de por sí, no constituye ningún problema. Lo que sí constituye un problema es que Watson (el original) es menos sagaz, astuto y observador que Holmes. En los relatos de Conan Doyle, podemos observar esta diferencia y cierto apuro de Watson cuando descubre que no está a la altura del detective.

En la actualidad, presentar un equipo donde la mujer es menos dotada en facultades mentales que un hombre, es exponerse a una demanda por sexismo, como mínimo. La corrección política de Hollywood mete su mano aséptica en los guiones. El problema del patriarcado es tan serio que nos quita la posibilidad de ciertas gracias. Podríamos pensar: ¿cómo sería un Watson original pero en versión femenina?

Pero si esto no alcanza, consideremos que Joan Watson se convierte en detective, adquiere una sagacidad similar a la de Holmes en materia de observación, trabajan para la policía (el Sherlock de Conan Doyle no consentiría esa vergüenza), Holmes se convierte en un ser sensible, Mycroft es un cheff snob y Morland es  un personaje éticamente dudoso. Solo estas diferencias son suficientes para que la pareja de New York no tenga correlación con la pareja de Baker Street.

Todavía hay algo más: los que hemos leído con atención al Holmes original somos sus aprendices. No podemos jactarnos de haber obtenido sus habilidades pero sí de aguzar nuestra capacidad de observación. A esta altura, cualquier aficionado es capaz de preguntarse dónde guarda su vestuario exquisito Joan Watson. Ella nunca repite su vestimenta y tampoco vemos un vestidor o ropero de proporciones exageradas. No es millonaria como para comprar y tirar (en el capítulo 19 de la cuarta temporada dice que es bueno vivir con Holmes porque no paga renta. Además, en ningún momento se la ve yendo de compras).

Con el Sherlock de Elementary, es más difícil: siempre usa pantalones y camisa y no son tan frecuentes sus planos de cuerpo entero. Es difícil advertir si no repite la vestimenta. Este detalle debe tener alguna explicación que desconozco. Es difícil que tamaña grosería se les pase por alto a guionistas que refieren a los Baskerville, al valle del terror y al club Diógenes, entre otros guiños para los seguidores de Sherlock.

Aún con estas falencias y el uso de los nombres originales como recurso comercial, funciona. Elementary, funciona. Si los personajes tuviesen otros nombres, la cosa mejoraría. Si Sherlock se llamase Walter, por ejemplo, bastaría inventar una historia creíble de cómo se hizo detective siguiendo los métodos del Holmes original. Lucy Liu sería una compañera fantástica y no sería tan obvio el efecto de gravedad en la voz de Jonny Lee Miller.

Para los amantes de las series de detectives, es entretenida, con referencias a Conan Doyle pero con ciertos problemas de credibilidad que la acercan más al cine de acción o al cómic que a una historia real. La tomo como una serie que construye su guión a partir de un personaje maravilloso pero que no tiene un correlato lineal. Sigo esperando que vuelvan a construir una serie basada en el Holmes real. La serie Sherlock, por su parte, tiene ese mérito que adolece en Elementary.

¿Qué te pareció la serie? ¿Podés recomendarme otra?

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