La chica que revolvía letras

Me pierdo en los libros. A veces me sorprendo hojeando algo que no me interesa, pero no puedo evitarlo. En eso estaba cuando me encuentro con Alfredo. Él, al igual que yo, había aceptado la invitación de algunas librerías a realizar un recorrido nocturno entre anaqueles de literatura, diseño, ciencias sociales y discos locales. Comenzamos hablando de Castillo y Cocurto hasta que encontré un libro de Bierce. “Me encanta Bierce. ¿Qué estás leyendo?”, pregunto. Porque Alfredo, además de leer, escribe. Porque Alfredo, además de ser escritor, dirige talleres de literatura. Porque Alfredo, además de dirigir talleres, fabrica eventos culturales y cada vez que nos vemos hablamos de literatura, artistas y amigos y esta vez no fue la excepción. Le cuento (lo recuerdo) de las muestras de pinturas programadas cuando ella aparece en mi mundo de aire y voz. Había visto mujeres en todas las librerías, pero es la única que registro en mi mapa. La conversación con Alfredo termina en algún punto y él sigue su recorrido mientras reviso la librería, una vez más, sumido en la engañosa tarea de encontrar otro libro que me importe, sin asumir que el verdadero propósito de mi  empresa es observarla para adivinar si viene de la sección de literatura o de sociología. Sus ojos me atraen a través de los lentes, detrás de la estantería que nos separa. Me intriga lo que cuentan sus páginas, la historia escrita en el lenguaje de sus cicatrices.

No puedo acercarme. Estoy demorado en media hora y es poco lo que puedo hacer sin tiempo. Si al menos tuviese un nombre que buscar, todo sería más fáci; pero mis únicas pistas mueren en la remera blanca, el cabello corto, los lentes y un jean azul.

En vano escapé durante dos cuadras, tratando de recuperar un tiempo ido. Su imagen se atrincheró en mis cavilaciones, negándose a dejar mi caminata en paz. Entonces volví, volví sólo para decirle que algún día escribiría sobre la huella que deja al andar y que éstas, aunque tímidas, son las palabras que les puedo regalar.

 

Dejá una respuesta

A %d blogueros les gusta esto: