¿Cómo saber si un libro es bueno?

Cuando encontramos un libro que nos llama la atención en la biblioteca o en la librería, lo empezamos a revisar. ¿Pero cómo saber si el libro es bueno y puede darnos satisfacciones? La respuesta es más fácil si tenés algunas claves y podés tomar la decisión en poco tiempo.

Te cuento algunos trucos que me resultan útiles a la hora de elegir.

  1. Autor: si ya leíste algo del mismo autor y te gustó, es más fácil decidir. Esto es un obviedad, pero no decirlo es un error. Aún así, hay autores desequilibrados o mejores en un perfil que otro. Por ejemplo, prefiero al García Márquez periodista por sobre el literato. Benedetti tiene mayores logros en sus obras primeras, cuando maduraba más sus textos. Tomo a Conan Doyle en las historias de detectives pero lo dejo de lado en la parte esotérica.
  2. Contratapa: hay que leerlas con mucho cuidado. Ningún escritor o editorial va a decirte que tenés en tus manos un libro de mierda pero, a veces, incluye críticas o comentarios de otros escritores que ayudan a definir la elección.
  3. Edición: si un libro va por su tercera edición, significa que funciona. Cuidado con esto, porque un libro bien vendido no equivale a un libro bien escrito. Lo que da es un indicio de aceptación en el público y el público en general lee cosas que, tal vez, vos no.
  4. Calidad de impresión y diseño: este indicador no debe incidir mucho en la decisión. Hay libros muy buenos mal encuadernados y peor diseñados. Las editoriales conocidas suelen tener un diseño macro conservador, simple y poco atractivo. Cambian la foto de la portada y eso es todo. Algunas (como Anagrama) también cambian el color de fondo. Incluso los de tapa dura, ilustraciones y papel de muy buena calidad pueden encubrir un fiasco.
  5. Traductores: sí, aunque parezca mentira, la traducción suele un factor clave en la calidad del libro y en su precio. “Ser y Tiempo”, de Martin Heidegger, tiene varias traducciones. Las mejores pueden costar hasta 5 veces más que las peores. Nietzsche, en una traducción pobre, pierde toda su potencia poética. Las que hizo Cortázar sobre las obras de Alan Poe, no han sido superadas. Conocer al traductor puede ser la diferencia entre la diversión y el aburrimiento.
  6. Editorial: la editorial, como marca, también tiene mucho que aportar. Hay editoriales que, sin importar el libro que compres, suelen “cuidar tu dinero”. Esto merece un capítulo aparte, y por eso armé una lista de las 5 editoriales que más leo.
  7. Reseñas: leer las reseñas de lectores de un libro también nos permite tomar mejores decisiones. Recomiendo leer las calificaciones buenas y las peores. Los lectores más experimentados suelen hacer críticas con buenos argumentos y son menos proclives a ser condescendientes o regalar estrellas a una obra.

Con todos estos indicadores, saber si un libro es bueno es mucho puede resultarte mucho más fácil. Espero que te guste y, también, podés decirme qué otro criterio utilizás vos y podamos agregar a esta lista.

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