Todxs me tienen lxs redond@s por el suelo.

Estamos asistiendo a uno de los cambios lingüísticos más importantes de la historia del Castellano. El recorte de las palabras, la falta de conocimiento de la lengua y el déficit en la educación son algunas de las variables que ayudan a esta metamorfosis lingüística. Estos es, según entiendo, inevitable e irreversible, aunque a los puristas se les pongan los pelos de punta.

Pero hay un detalle más que me causa un rechazo visceral y es el cambio del neutro por estas manifestaciones “progresistas” al cambiar la letra que da el género a la palabra (por ejemplo “o” en todos) para ser cambiada por la letra “x” (pasando, en nuestro ejemplo, a ser todxs). Esto, que es celebreado por las feministas y por las personas de bien, es impronuniable y no refiere a uno ni a otro. Pero si querían hacer algo inclusivo y representativo para ambos géneros, habría sido más fácil pasar a la “u”. De esta manera, al referirse a todos (todas y todos) y en vez de poner el estúpido “todxs”, podrían haber puesto “todus” que es pronunciable y tampoco acusa ningún género en particular.

Aparentemente a los académicos se les pasó este detalle y prefirieron la “x” para poner según corresponda. Pero la cosa no termina acá, porque tampoco les gustaba que las palabras que atriubuyeran acción al sustantivo terminen en “ente”. Por ejemplo: “presidente”. Entonces inventaron el “presidenta”, que es aproximadamente una patada en el estómago. Así, el estudiante es una persona que está en ejercicio del estudio y el presidente es el o la que preside una institución u organismo (el género es indistinto). A nadie se le ocurre decir “estudianta” (aunque se usa “atorranta”, por ejemplo, y tendríamos que ver de donde viene), “cuenta corrienta” (aunque cuenta sea un sustantivo femenino), o decir “amanta” por”amante” ni “ser humana”. Y nadie piensa que el señor parado en la esquina con bigotes negros, anteojos de sol verdes y la 9mm en el bolsillo sea un policío.

La defensa de la feminista fue: “no nombrar a elllas implica una forma de desconocerlas y, por ende de negarla. La mujer sigue estando en segundo lugar “. Aunque hagamos un esfuerzo y digamos que la primera parte de la afirmación sea cierta, no creo que el término “presidenta” y “todxs” sirva para hacer retroceder el machismo feroz que se esconde en las propagandas de Johnson & Johnson y Unilever, donde son las mujeres las que tienen miedo de la bacteria que está en el saco que su marido arroja en el sillón, son las mujeres con caras de satisfechas las que van en un colectivo, se bajan en una escuela y miran asombradas como un producto de limpieza acaba con el sarro del inidoro público. Son las mujeres las que se dan cuenta de que el pañal del bebé está sucio, de que la cocina no es tan fácil de limpiar, de que el nene va al baño a la casa de Carlitos porque tiene perfume y son las mujeres las que aparecen en la cocina sirviendo la cena con gaseosas.

Pero, aún a riesgo de que el lector me odie con todo su ser, voy a ir  más lejos y voy a sugerir observar que el creciente éxito de los implantes mamarios tiene trasfondo sexista y sesgadamente machista, ya que la intervención quirúrgica apunta al incremento de la belleza sexual, alimentando el fantasma de que se ve a la mujer como un “objeto sexual” y no como un ser de una belleza integrada.

En resumen, y para finalizar, es mi parecer que apuntar al uso de la “x” y “@” para incluir a ambos géneros en el discurso es de una ingenuidad que raya con la estupidez y que una intervención seria en contra de la subestimación del género no pasa por decir “presidenta” si no por intervenir en la imagen pública que se hace de la mujer desde los productos de consumo, desde la mujer como objeto sexual (tomando en cuenta tanto el canon estético y las cirugías estéticas como la revistas cuyas tapas presentan el culo de una modelo de turno y el rostro en medio perfil, dejando insinuar los pechos turgentes y resaltando una frase de la profundidad de una baldosa que dice: “Yo no le debo nada a nadie”). No creo que sea el discurso el lugar sexista por excelencia ni que intervenciones como las mencionadas en el mismo ayuden a una conciencia de género. Y mientras yo me esfuerzo por terminar de escribir esta entrada, hay 35 mujeres pensando si su jabón les deja rastros en la piel y si deberían cambiarlo a otro con un cuarto de crema humectante.

2 Replies to “Todxs me tienen lxs redond@s por el suelo.”

  1. […] This post was mentioned on Twitter by Leandro Silva Zembo, León de Turín, León de Turín, Pechugas, Leandro Rivero and others. Leandro Rivero said: León dijo: Todxs me tienen lxs redond@s por el suelo https://bit.ly/hbAXNr […]

  2. Cierta vez íbamos con Gonzalo por la peatonal de Paraná y vimos en un puesto de revista que vendían esas revistas estilo Para Tí y traía de regalo un detergente jajaja

    “La peor discriminación es la que uno se hace a sí mismo” (YO)

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