¿Qué tipo de emprendedor soy?

Tipo de emprendedores
Tipo de emprendedores

Identificar qué tipo de emprendedor soy es clave para lograr un emprendimiento exitoso. De acuerdo a cada autor, la clasificación de los emprendedores puede basarse en características personales del emprendedor, en modelos de negocios o por tipos y tamaños de emprendimientos, entre otras formas. Pero, a la hora de trabajar, estas categorías no me resultan suficientes ni adecuadas para trabajar con emprendedores y sus emprendimientos, porque casi todas las maneras de agruparlos se alinean detrás de un objetivo común: maximizar utilidades. La bibliografía emprendedora gira alrededor de una oportunidad de negocio, es decir, de un hueco entre la oferta y la demanda que el emprendedor debe detectar para montar su negocio.

El problema es que no todos los emprendedores emprenden por la misma razón y, por tal motivo, una caracterización más precisa es vital para entender cuáles son las expectativas, las razones que movilizan a alguien a emprender y el camino a elegir. Aunque existen herramientas estratégicas que pueden aplicarse a la gran mayoría de los emprendimientos, distinguir la motivación subyacente permite anticiparnos a futuros problemas y cursos de acción.

Por eso presento otra manera de clasificarlos en cuatro categorías para identificar tipos de emprendedores: necesidad, deriva, oportunidad y diseño.

Emprendedor por Necesidad

Tipo de emprendedor por deriva

El primer tipo es el emprendedor por necesidad. Este emprendedor es el más volátil y endeble de todos y suele encontrarse en libros que trabajan la economía popular. La razón de ser de este emprendimiento es, prácticamente, la subsistencia y el “rebusque”. Quien emprende en estas condiciones lo hace porque necesita dinero para cubrir total o parcialmente sus necesidades. Puede ser una madre soltera que necesita más de un trabajo, puede ser un hombre desocupado que busca cubrir su antiguo salario o puede tomar cualquier otra forma que permita la subsistencia.

La característica más predominante de estos emprendedores es que si surge un trabajo mejor pago o sus problemas se resuelven por algún motivo, abandonan el emprendimiento. La necesidad es la razón básica de este emprendimiento. No hay, a priori, una lógica empresarial.

Emprendedor por Deriva

En segundo lugar, encontramos el emprendedor  por deriva. Estas personas se encuentran en un emprendimiento sin darse cuenta. Trabajan, por ejemplo, en una dependencia pública o en un comercio y en su tiempo libre intervienen o fabrican algo: tortas, dulces, juguetes, collares, ropa o pulseras. Es probable que esta persona no se vea a sí misma como emprendedora. Simplemente hace algo que le gusta hacer.

Tipo de emprendedor por deriva

Pero con el correr del tiempo, las personas cercanas le hacen encargos para consumir o para regalar y, poco a poco, el hobby se convierte en un negocio que crece lentamente. Comienza a ser necesario calcular costos, establecer un precio, mantener un inventario mínimo y otras cuestiones. En este punto, advierten dos cosas: la primera es que necesitan organizar su trabajo con criterio y, la segunda, es que se encuentra en una encrucijada: tienen que elegir entre dedicarse a su empleo o dedicarse al emprendimiento. Aunque todavía permanece en su trabajo, el hobby toma forma de emprendimiento y le exige cada día más. Ya no solo trabaja en su empleo que paga las cuentas, sino que además trabaja mucho en su emprendimiento que le encanta, que cada vez da más resultados pero que todavía no es lo suficientemente lucrativo.

No he conocido a ningún emprendedor que, al comenzar un proceso de coaching por esta situación, no esté atravesando un período de mucho estrés o de angustia. Si te identificás con el tipo de emprendedor por deriva, preparate para la encrucijada.

Emprendedor por Oportunidad

Tipo de emprendedor por oportunidad

En tercer lugar, están los emprendedores por oportunidad. Básicamente, son los emprendedores que se analizan en cualquier libro de marketing o emprendimientos y que buscan maximizar sus oportunidades y las utilidades. Son, en concreto, aquellos que buscan una oportunidad en el mercado para proponer una oferta que permita capitalizar esa oportunidad.

Este emprendedor obedece a la oferta y demanda. No tiene apego por el negocio en sí, sino por la oportunidad. Hoy puede fabricar hielo, mañana montar un emprendimiento gastronómico y dentro de dos años importar cepillos de dientes. Es la oportunidad la que marca el ritmo del negocio.

Emprendedor por Diseño

En cuarto lugar encontramos al emprendedor por diseño. En este caso el emprendedor cree en algo o piensa que hay un valor importante en su propuesta y busca la forma de monetizarla. Es decir, a partir de lo que ama hacer busca un mercado acorde. Este emprendedor parte de un diseño en su mente (que puede ser bienes o servicios) y busca el mercado donde puede ofrecerlo. Para este emprendedor el producto o el servicio, es decir, su oferta, es más importante que la rentabilidad.

Tipo de emprendedor por diseño

Es clave señalar que si un emprendimiento no genera dinero, no puede perdurar en el tiempo. Vender y generar dinero por encima de los costos es condición sine qua non de un emprendimiento que pretenda durar en el tiempo. Pero, a diferencia del emprendedor por oportunidad, este tipo de emprendedor no está preocupado por la mejor oportunidad o la máxima rentabilidad posible, sino que está preocupado porque su propuesta genere ingresos para vivir dignamente.

Conclusión

Esta clasificación no implica jerarquía o valoración especial de alguna de las categorías. Cada emprendedor atiende a inquietudes diferentes y, por ende, necesita herramientas diferentes, aunque en el futuro haya una convergencia. La clasificación tiene sentido en tanto y en cuanto te sirvan para identificar qué tipo de emprendedor sos y tomar mejores decisiones para profundizar o cambiar el rumbo, ya que cada categoría tiene sus propias dificultades. No es lo mismo querer maximizar las utilidades que poder llegar a fin de mes. Para eso estamos los consultores y los coach ontológicos, para ayudar a pensar, a organizar y conseguir los objetivos.

Muchos emprendedores pasan por más de una categoría (¡algunos pasan por todas!) hasta que encuentran el lugar donde están cómodos y pueden desplegar todo su potencial. Identificarse, entonces, con alguna de estas categorías nos permiten trazar mejores estrategias y cursos de acción. ¿Y vos? ¿Te identificás con uno o más de estas categorías?

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